5 criterios saludables para una aceleradora de start-ups

Jorge Juan Fernández, director académico de Moebio, moderó una mesa para poner en común las experiencias de emprendedores participantes en diferentes aceleradoras.Jorge Juan Fernández, director académico de la aceleradora Moebio, moderó una mesa para poner en común las experiencias de emprendedores participantes en diferentes aceleradoras.

¿Qué aspectos son necesarios para poner en marcha una aceleradora de éxito? Lo analizamos con la ayuda de 4 emprendedores en la feria Health 2.0 Europe

En entornos tan complejos como el sanitario, es mas fácil emprender si se está acompañado por una aceleradora. Las aceleradoras, incubadoras o escuelas de aceleración son programas que acompañan al emprendedor durante su crecimiento hasta generar una empresa invertible. Existen multiples programas impulsados por diferentes agentes: especializados en proyectos sociales como Ship2B, impulsadas por antiguos emprendedores como Seedrocket,  por multinacionales como Wayra de Telefonica o Grants4Apps de Bayer o incluso por organismos públicos como Moebio de Biocat. Hay tanta variedad que hasta HBR ha tenido que publicar un artículo definiéndolas.
Las aceleradoras de start-ups de salud han sido objeto de una de las mesas de la mayor feria de salud digital de Europa, Health 2.0 Europe . No en vano, debido a la efervescencia emprendedora que vivimos hoy en dia, las incubadoras de start-ups de hoy podrían convertirse en los parques científicos y tecnológicos del ayer. Para ello, Jorge Juan Fernández, director académico de Moebio, moderó una mesa para poner en común las experiencias de emprendedores participantes en diferentes aceleradoras. Participaron Markus Wilhelms, fundador de usMIMA en Moebio; Silvia Raga, CEO de Dycare en Grant4Apps;  Oren Fuerst, fundador de Eco-Fusion en StartupHealth, y Michiel Allessie fundador de Bruxlab en Rockstart.
“Las incubadoras de start-ups de hoy podrían convertirse en los parques científicos y tecnológicos del ayer”
Ante la proliferación de aceleradoras, creí conveniente resumir aquellos rasgos que diferencian las buenas aceleradoras de las malas. Estos criterios de calidad, ayudarían a evitar aceleradoras como en las que participamos en una de mis primeras empresas. Estas aceleradoras, generadas exclusivamente con ánimo publicitario y reputacional en el mejor de los casos, sólo provocan pérdidas de tiempo y ánimo en el equipo emprendedor.

1.El papel de una aceleradora no se acaba en el demo day

Los programas de aceleración culminan con una “graduación” o demo day donde se exponen los proyectos seleccionados. A esta graduación suelen acudir mentores e inversores que permiten que la start-up inicie su actividad económica. No obstante, la aceleración de start-ups en salud requiere de otros aspectos como la validación clínica con Key Opinion Leaders (KOL), la colaboración con socios industriales o asociaciones de pacientes. La aceleradora debe asegurarse de contar con ese ecosistema a su alrededor para que las empresas puedan cruzar el Death Valley.

2.La comunicación de las aceleradoras es uno de sus aspectos más valorados

Pese a que desgraciadamente la comunicación suele ser una de las últimas prioridades de un equipo emprendedor, 3 de los 4 participantes en la mesa destacaron la comunicación como uno de los valores más importantes aportados a su start up por la aceleradora. Concretamente valoraron el networking y capacidad de relaciones públicas, así como la visibilidad y reputación que les aportaban.

3. La red de Alumni es un sello de garantía de la aceleradora

En un primer lugar, no hay mejor sello de garantía que la red de ex-emprendedores de exitosos de una aceleradora. Serán los primeros en ser francos sobre el funcionamiento de esta. Además, en una aceleradora sectorial estos alumni se convierten en un filón de partners, mentores e incluso inversores.

4. La valoración que realiza la aceleradora tiene consecuencias

Si bien comentamos antes que la reputación y respaldo de la aceleradora tiene impacto en el éxito de la Start-up, también lo tiene en su valoración financiera. De realizarse de manera rigurosa y profesional, los emprendedores podrán utilizar esta valoración en la negociación con futuros inversores como VC’s o otros fondos de capital riesgo.

5. El programa de formación sigue siendo core en la elección de la aceleradora.

Las aceleradoras cuentan con un programa de formación y mentorazgo que permite a las start-ups iterar su modelo hasta hacerlo sostenible. Seleccionar las compañías por su etapa de crecimiento permitirá adaptar los programas formativos y que se establezcan lazos entre ellas. Además, Los mentores tienen (tenemos) una gran responsabilidad, ya que es necesario dedicar tiempo, así como conocer el mercado y ecosistema. Muchos mentores pueden acabar con las ganas del equipo, por lo que es preciso que haya una afinidad temporal; por lo que la selección de Rockstart mediante speed dating parece un buen método.

¿Qué consideras relevante en un aceleradora? ¿Consideras que nos hemos dejado algún aspecto importante? ¡Cuéntanoslo en comentarios! 

Update: Los compañeros de Moebio me hacen llegar este artículo de Steve Sprieser de cara a elegir una incubadora: Before you join an accelerator, here’s how to do due diligence. Veo que coincidimos en la mayoría de los aspectos!

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